
Organizar una boda parece sencillo cuando todo fluye con naturalidad. Los novios llegan, la ceremonia empieza a tiempo, los invitados saben dónde sentarse y cada momento ocurre justo cuando debe. Pero detrás de esa aparente calma hay horas de planificación, conversaciones con proveedores y alguien pendiente de cada detalle para que todo funcione.
En Con Amore Zaragoza lo saben bien. Su trabajo consiste precisamente en eso: coordinar, anticipar y cuidar cada momento para que los novios puedan vivir su día sin preocupaciones, disfrutando de cada instante junto a quienes más quieren.
Hoy hablamos con ellos para entender qué ocurre realmente detrás de una boda bien organizada… y por qué muchas parejas dicen después: “ha sido la mejor decisión que tomamos.”
1. Muchas parejas creen que el día de la boda “todo fluye solo”. Desde tu experiencia, ¿qué está pasando realmente detrás mientras los novios disfrutan?
Detrás hay muchas horas de trabajo, mucha preparación para que todo realmente fluya correctamente. Mucha conversación, no solo con los novios, sino también con el resto de proveedores para conseguir adaptarnos a su forma de trabajar y crear un timing perfecto y cómodo para todos.
A veces es una locura porque no solo es coordinar a todos los proveedores de boda sino también a la familia y amigos que quieren, de una manera u otra, hacer algún homenaje a los novios. Trabajo y empatía, eso es lo que hay. Para lograr esto se invierten muchas horas de estudio de la situación y eso no es solo ser organizado, es más, es organización estratégica.
Es la única manera de poder coordinar a todos esos profesionales para que, entre todos, lograr que esa boda sea el sueño de esos novios y que el trabajo de todos sobrepase la excelencia. Los novios hacen una inversión enorme en el evento de su boda contratando a grandes profesionales, así que esa es la razón de una buena coordinación. Y cuando llega el gran día…, todo es como un concierto de la filarmónica de Viena, los profesionales hacen su trabajo y nosotros coordinamos todos los tiempos y actos para que todo salga a la perfección. Cuidamos a los novios, a los invitados y a los profesionales contratados.
"Coordinar una boda no es solo ser organizado, es organización estratégica para que todo fluya mientras los novios simplemente disfrutan."
3. ¿Cuál es el momento del día en el que más se nota la diferencia entre tener wedding planner… o no tenerla?
Yo diría que hay varios. En las ceremonias, sobre todo religiosas, todo el mundo anda perdido: donde me siento, quien entra primero y cómo,…Normalmente tenemos reuniones con los novios e incluso con la familia más directa para explicarles el protocolo de la boda, pero aun así siempre surgen dudas. Nosotras estamos allí, tranquilizando al novio, a la madrina, enseñando a los pajes como llevar las arras y las alianzas, como debe llevar el ramo la novia,…y eso lo hacemos ahí, en ese momento, porque aunque se haya explicado previamente, se olvida.
Otro momento que puede ser caótico es cuando ya están dentro de la sala con el catering. Llega el momento de que los novios dan regalos a los invitados especiales, entonces el tiempo se alarga, los camareros entran y sacan platos porque no saben qué hacer y la comida se enfría. O, de repente, un grupo de amigos deciden dar un regalo o hacer un flash mob sin que nadie supiese que aquello iba a ocurrir. Así los almuerzos y cenas de las bodas son interminables porque no tienen ningún orden.
4. Hay novios que piensan: “ya lo coordinará mi hermana / mi amiga”. ¿Qué suele ocurrir cuando un invitado acaba siendo responsable de la organización?
Pues exactamente lo mismo que si un ingeniero de minas se pone a dirigir la sinfónica de Viena. Los profesionales saben cómo actuar, pero si no hay un «director de orquesta» puede que en un momento todo sea caótico. No solo coordinamos la boda, sino que cuidamos de esos profesionales facilitándoles el trabajo para que puedan hacerlo como saben, de manera excelente. ¿Confiaríamos las fotos de nuestra boda a un amigo para que las haga con su estupendo móvil? No, ¿verdad? pues, después de haber invertido tantísimo dinero en una boda, dejar la coordinación de la misma a la improvisación o a esa amiga tan dispuesta no tiene sentido. Además, hacer «trabajar» a tus familiares y amigos el día de tu boda no es ni generoso ni elegante.
"Una boda funciona como un concierto de la Filarmónica de Viena: cada profesional hace su trabajo y alguien debe dirigir para que todo encaje."
“El día de vuestra boda olvidaros de todo, miraros mucho a los ojos y disfrutad. Lo importante sois vosotros y nadie más.”
7. Si pudieras dar solo un consejo a una pareja que está organizando su boda ahora mismo, ¿cuál sería para que el día realmente puedan vivirlo y no gestionarlo?
¿TE HAS QUEDADO CON ALGUNA DUDA?